Yo amo Internet, un romance que crece en el día a día

Carta de amor, dentro de la campaña #YoAmoInternet

yo_amo

Nosotr@s amamos Internet. Aunque es difícil de explicar. O no. Lo bueno es que lo podemos hacer entre varias personas.

Sentimos pasión por Internet, queremos a Internet, defendemos a Internet, construimos Internet.

Le llaman la Red, la autopista de la información,  y varias cosas más. Disfrutamos navegando, surfeando por sus ondas, llevando nuestra IP a lugares recónditos, que ni tan siquiera habíamos pensado que existiesen.

Internet nos acerca a mundos de conocimientos, otras formas de comprender y sentir la vida, y nos reúne con otras personas que tienen inquietudes parecidas, con las que conectamos y entablamos relación. Internet, como ente lleno de nodos.

Han teorizado mucho sobre él/ella (ello), sobre lo que ha traído, lo que ha significado, lo que fomenta, los peligros que tiene, las posibilidades que brinda… e incluso mucha gente expresa rotundamente que Internet es actualmente requisito para alcanzar el resto de los derechos humanos (pensamos eso también).

“El  poder de internet es tan grande que los poderes autoritarios tienen la  tentación de censurarlo, como el Estado chino. A pesar de todo, va tan rápido que ningún Estado va a poder controlarlo. Internet puede ser una plataforma para organizarse y controlar al poder, un catalizador. Y las experiencias de Túnez y Egipto son un ejemplo de ello”, dijo recientemente Frank La Rue (Relator Especial de la ONU para la promoción y  protección de los derechos a la libertad de opinión y expresión).

Hemos visto su importancia en las movilizaciones en Túnez, en Egipto, en España, con los Occupy, en México, en Brasil, en Turquía, y también se refleja en los intentos de cercenarlo y controlarlo: SOPA, PIPA, ACTA, ATP… (qué interesantes es ver a pueblos y gentes frente a siglas y sus intenciones).

Internet nació con espíritu libre, -a pesar de que se asocia a lo militar (como muchas otras tecnologías)-, en una época de jipismo, revoluciones libertarias, pacifismo, antiautoritarismo, derechos  civiles, derechos sexuales… Fue impulsado por universitarios californianos que querían construir herramientas con sentido social, con utilidad científica práctica, conectar con sus pares para compartir conocimientos.

Después fue creciendo y creciendo, vieron todas las posibilidades que tenía, junto al desarrollo de las computadoras, cada vez más potentes y  manejables. Conexión, creación conjunta, colaboración… y diversión. Ese es el espíritu hacker con el que nació y creció Internet, que nosotr@s apreciamos y queremos. Pasión en crear y resolver. Código e hipertexto, multimedia y líneas de comando. Resistencias y videos de gatitos.

Con la imprenta de Gutemberg nació una era. Con Internet nació otra. Se globalizaron las finanzas, las guerras, las penurias… el poder todo lo utiliza a su favor. Pero también se han globalizado las resistencias, las esperanzas, las alternativas… Para bien o para mal, ahí está lo global.

15mAmamos Internet porque es un espacio nuevo y real donde trabajar, divertirse, aprender, relacionarse, reivindicar, encontrarse… un espacio que puede ser común, que puede ayudarnos como seres humanos, un espacio que está en construcción, que está sentando las bases de lo que será en un futuro, y podemos estar ahí proponiendo, propiciando. Y es un presente que tenemos que habitar.

Internet da la posibilidad del remix más fácilmente, de la recreación, del contagio y la serendipia, de la viralidad, la cultura popular, el digital art. Frente a las ganas de destacar su peligrosidad, sus ataques a la privacidad, el terror oculto que conlleva, Internet ofrece  transparencia, hacerse responsables de lo que hacemos, investigar, acompañar.

Amamos la interrelación offline y online, la fuerza que tiene y que puede llegar a tener esta combinación, las calles y los blogs, las plazas y los tuits, los bares y los videoencuentros. Espacios compatibles y convergentes que multiplican sus potencias.

Queremos que Internet sea aún más social, más humano, más popular. Amamos la  posibilidad de la revolución 2.0, del software libre en crecimiento, del intercambio p2p, de la creación de procomún.

Internet es lo que queramos que sea, por eso lo amamos, porque en nuestras manos  (mentes, corazones…) está darle forma y comprometerse con él/ella(ello), para que no desaparezca, no lo mutilen, no lo neutralicen, no lo desvirtúen o no lo controlen. No lo dejemos en otras manos. Amemos Internet.

@Sursiendo

Share

3 Comentarios

Deja un Comentario

Añade tu comentario...

Suscríbete a los comentarios vía email


nueve − 5 =