El regreso de ACTA a México

Sursiendo hilos sueltos

Cuando ya parecía que con el rechazo del Parlamento Europeo ACTA nos iba a dejar en paz, nos equivocábamos: el ejecutivo del presidente mexicano, Felipe Calderón, firmó hace unos días este dichoso tratado y lo pone de nuevo en la actualidad. Habrá que repelerlo.

Después de que en el Senado de los Estados Unidos se retirasen las famosas SOPA y PIPA, llegó ACTA (Acuerdo Comercial contra la Falsificación, en inglés Anti-Counterfeiting Trade Agreement), que viene preparándose desde el año 2008 al menos, y cuyas consecuencias, de aprobarse, podrían ser desastrosas.

Sus objetivos declarados son el crear un marco legal para la protección de los derechos de propiedad intelectual en todo el mundo y la lucha contra la piratería: prevenir el contrabando ilegal de propiedad intelectual y física (como medicamentos controlados) a nivel global.

ACTA comienza a fraguarse a raíz de reuniones entre Estados Unidos y Japón; poco después se unirían Canadá, Suiza y la Unión Europea. Durante 2008 y 2009 ocurrieron filtraciones que permitieron saber que este tratado internacional tiene cláusulas donde se entiende que los proveedores de servicios de Internet deberán intervenir las comunicaciones de sus usuarios, si se sospecha que alguno está enviando o recibiendo material protegido por derechos de autor. De no hacerlo la empresa incurrirá en delito penal.

Enseguida se alzaron las voces críticas, las informaciones y opiniones corrieron como la pólvora, tanto en Internet como en la calle, y la gran movilización mundial puso el dedo en la importancia de no aceptar el ACTA.

STOP ACTA
Son muchas las razones por las que la mayoría de la población se opone al ACTA:
-vulnera derechos fundamentales.
-se negocia en lo oscurito, con secretismos y alevosía.
-protege exclusivamente intereses comerciales.
-criminaliza a la mayoría de internautas, por compartir e innovar.
-puede ir contra avances médicos y científicos que no controlan las corporaciones.

El Parlamento Europeo rechazó el ACTA el pasado 4 de julio, con 478 votos contra 39, pese a la gran presión de los lobbies corporativos (industrias musical, cinematográfica, farmacéutica, entre otras) y quita legitimidad al tratado, inútil como instrumento legal.

Voces activas de la Cultura Libre y la neutralidad en Internet van más allá, ya que este tipo de leyes internacionales impulsadas por estas empresas estadounidenses pretenden mantener sus monopolios y parar lo imparable: nuevos modos de relacionarse, crear, apropiarse, disfrutar y compartir con la llegada de la Red. Tienen mucho poder, meten miedo y todavía ganarán algunas batallas, pero el viejo orden cultural dará paso al nuevo, uno que será interconectado y cooperativo.

México, protagonista
El presidente Calderón se va el 1ro de diciembre, pero antes ha querido quedar bien con las industrias y el poderoso vecino del norte: el embajador en Japón, Claude Heller, firmó el ACTA el 12 de julio pasado, a pesar de que meses antes el Senado mexicano ya lo había rechazado. Hace un año, el grupo de trabajo  para dar seguimiento a las Negociaciones del tratado votó en contra “por contener disposiciones distintas a las que establece la Constitución Mexicana, haber violado la Ley Sobre Aprobación de Tratados en Materia Económica, vulnerar el principio de presunción de inocencia, la incertidumbre jurídica y de seguridad que provocaría en la ciudadanía la ambigüedad en sus medidas, la obstrucción a la neutralidad de la red, el riesgo al desarrollo del comercio electrónico, la creatividad, la cultura, la difusión cultural, además de la potencial censura al contenido que circula en la red”. Como dice Pepe Flores: “ACTA está de vuelta”.

Ahora con nuevos senadores, tras las elecciones del 2 de julio, la Cámara representativa debe debatir y dar otro dictamen de aprobación o rechazo. Incluso se podría interponer posteriormente un recurso de inconstitucionalidad que llegaría a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Pero como explica Pepe Flores en ALT1040 hay que tener en cuenta el TTP, “el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, es una de las razones poderosas por las que México suscribió ACTA”, que “privilegia los intereses de compañías transnacionales, al grado de permitirles intervenir en la redacción de leyes para adecuarlas a modo para la protección del copyright”.

Esta es una nueva embestida del sistema capitalista por hacerse con más bienes comunes, eso que llaman propiedad intelectual, “nunca a costa de una restricción tan significativa a derechos fundamentales como la libertad de expresión y el debido proceso”, como expresó Amnistía Internacional.

Desde la Academia Mexicana de Derechos Humanos y la organización Artículo 19 México advierten que con ACTA en México se abriría una nueva era de persecución y censura, poniendo gravemente en riesgo a periodistas y activistas de derechos humanos. Porque empeoraría la situación actual, que ya con la legislación de cada país, admite la investigación de usuarios y la censura, como admitió la red social twitter a principios de año.

De nuevo hay que dar guerra, difundir, movilizarse y reclamar la nulidad del ACTA…

 

@SurSiendo

 

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