Artilugios seductores y ciudades feministas

Tejidos hackfeministas

En algún momento de los primeros meses de este 2016 (del que nos despedimos con este post) recibimos una invitación inesperada. Y nos pareció una buena «excusa» para extenderla al colectivo Miradas críticas del territorio desde el feminismo con quienes llevábamos tiempo queriendo conspirar. Entre cafés, remezclas, definiciones e ilusiones nos sentamos a idear el proyecto Artilugios para recorridos seductores en las urbes que habitamos que propusimos en el marco del laboratorio ciudadano Ciudades que Aprenden en el marco de la iniciativa Openlabs de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey.

Desde el 28 de noviembre y durante dos semanas de convivencia en Ciudad de México nos reunimos con compañeras de Argentina, Colombia, Brasil, Estado Español, Ecuador y México, para poner en común ese primer esbozo presentado y apropiarnos del mismo para mejorarlo, nutrirlo.

Fueron días de mucho encuentro y creación colectiva en el que los espacios de cuidados internos y de desarrollo del proyecto se sucedían en relación a nuestros tiempos y necesidades. Momentos de lentitud combinados con momentos más acelerados para llegar a concretar unos artilugios con los que nos sintiéramos representadas.

Nos dimos tiempo para caminar la ciudad juntas y con otras, buscando esos lugares invisibles que nos permitirían hacer más seductores nuestros recorridos cotidianos. Porque creemos que

Caminar no es meramente transitar, es también intervenir y abrir los ojos a las necesidades, placeres y seguridades de las mujeres diversas y de cuerpos disidentes, entonces, en el andar, lo político y lo poético se encuentran y son expresados en el territorio a través de los indicadores.

¿Cuál fue nuestro piso común? ¿Qué queríamos hallar en esos transectos? Abrimos los sentidos a encontrarnos con aromas, sabores, expresiones artísticas, relatos y ecosistemas urbanos que nos permitan redescubrir la ciudad. Estos indicadores quedarán plasmados en una aplicación móvil y en el espacio físico.

Fuimos documentando todo el proceso (pueden encontrar una tabla del día a día, enlazando todos los materiales -descripciones metodológicas, imágenes, audios, etc- que fuimos generando para hacerlo posible). Y así, el proyecto tiene hoy un cuerpo propio que está listo para ser vivido junto a otros y otras, crecer y desarrollarse con los aprendizajes con los que lo vayamos nutriendo.

Estamos muy agradecidas con los aprendizajes y los encuentros. A través de esta documentación nos invitamos seguir ilusionándonos. La ciudad será feminista o no será.

@sursiendo

 

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