Hay un sábado de común denominadores

-Esta semana se conversó sobre diversos temas en torno al Día de Internet Segura. Sobre esto destacamos dos recursos enfocados en nosotras: la aplicación Piensa en Tic, desarrollada por la organización Colnodo que nos propone realizar “acciones concretas sobre seguridad e higiene digital”; otra aplicación para medir la “salud” de internet e identificar la censura desde tu celular; y el Manual sobre seguridad, protección y privacidad en Twitter. Y ya que estamos, un texto que nos invita a pensar más allá del consumo de internet, a pensar en clave de espacios autónomos para habitarla: Acceso y género, reapropiaciones feministas para la acción directa.

-También va siendo momento de pensarnos en nuestras vinculaciones [des]afectivas en la red. Desde Sociología y Redes Sociales nos proponen varios estudios y enredos para deshilvanar. Además, un paper que «tiene como objeto aportar elementos para una discusión crítica acerca de las consecuencias de la utilización de plataformas y servicios de comunicación web privativos, gestionados por empresas monopólicas, en las universidades públicas mexicanas»: las Redes sociales libres en la universidad pública; y las siempre necesarias reflexiones de Guiomar Rovira ahora desde su último trabajo: Los Movimientos Sociales desde la Comunicación. Rupturas y Genealogías.

-Abrir y compartir el conocimiento son bases fundamentales de la ética hacker. Para RamónRamón también deberían ser los principios sobre los que se sustentan los gobiernos abiertos… Sin embargo, mucho más nos entusiasmamos cuando estas propuestas se sustentan en prácticas ciudadanas y cotidianas. Esta semana nos encontramos con una gran herramienta que posibilita descargar millones de imágenes libres en el nuevo buscador Creative Commons; y así, por ejemplo, el Museo Metropolitanos de Arte de Nueva York puso a disposición 375mil trabajos digitales para usar y remixar. Además seguimos aprendiendo del profundo compromiso ético de Aaron Swartz con el conocimiento libre.

-Todavía hay mucha ética para caminar y muchos mitos [tecnológicos y de los otros] por deconstruir. Así que este adolescente hackeó 150mil impresoras para demostrar la porquería que es el Internet de las Cosas, mientras que para luchar contra la obsolescencia programada, El móvil ético Fairphone 2 recibe un port a Ubuntu. Si quieren conocer un poco más sobre este proyecto compartimos nuevamente una nota que escribimos hace unos años invitándonos a Repensar el uso de metales frente al modelo extractivista.

-Nos vamos a despedir con algo diversión [no banal]. Para eso compartimos sobre Commonspoly: el juego de mesa de los bienes comunes y la propuesta lúdica Huell@s para seguir aprendiendo sobre seguridad digital.

@sursiendo

 

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