Hay un sábado de común denominadores

-Desde esta lugarcito en el mundo consideramos que internet es un espacio tecnopolítico. Así, no nos alcanza con pensarlo solo desde los cables y las leyes sino que nos interesa hacerlo sobre todo desde las formas en las que lo habitamos. Por eso, como dice Maricarmen Sequera en La privacidad para cybor-organizarnos es fundamental entender que “Con la actual arquitectura de Internet nuestra privacidad se encuentra más vulnerable. Eso significa que debemos ser capaces de crear nuestros propios mecanismos y redes de apoyo, perdiendo el miedo a las máquinas de poder, conectando esos cables submarinos con nuestros cables culturales, burlando la obsolescencia programada, reconstruyendo las computadoras, y nuestro entorno”. Además, si tenemos en cuenta que El lobby tecnológico gasta 6,6 millones para que sigas sin privacidad en internet es momento de ver que la #AutodefensaDigital es algo por lo que debemos caminar ahora. Un proyecto como NetAlert es muy bueno para iniciarnos a ello: “un esfuerzo para traducir nuevas investigaciones sobre privacidad y seguridad en mensajes claros que expliquen cómo funcionan las amenazas online y qué puedes hacer al respecto”.

-Y entonces, “¿Está Internet contribuyendo para garantizar la efectividad de derechos humanos, de reducir las desigualdades y discriminaciones?” Cuando nos hablan de una Internet para promover la ciudadanía, la soberanía y la paz nos invitan a pensarla desde quienes toman las decisiones sobre ella: “Nosotros, es decir, los movimientos sociales, medios alternativos de comunicación, activistas, entre otros actores de la comunidad, no estamos pensando sobre esto, sino que estamos interesados en que Internet sea más fácil y funcional; mientras que hay grupos económicos de Gobierno que sí están tomando decisiones”. Por eso se exige Privacidad: ¡Sí!, pero no en la UIT.

-De esos temas incómodos relacionados con la red discuten mucho [y de formas muy constructivas] en los podcasts de El Desarmador que esta semana se metió con el Derecho al olvido. Además podríamos pasar largos ratos hablando sobre Tecnología y crisis de identidad, o sobre cómo los poderes que entran en conflicto con [desde/entre] internet se utilizan cada vez más para el control en vez de para el ejercicio de libertades. Por eso, por ejemplo, hablando de machine learning y minería de datos es posible pensar un Big Data con Privacidad. Quizás sea técnicamente posible, pero como ya dijimos internet es un espacio político y ahí es cuando las decisiones siempre encuentran las mejores excusas.

-Nos posicionamos nuevamente desde el lugar de la autodefensa. Desde allí nos llega una imprescindible guía para realizar Diagnósticos en seguridad digital para organizaciones defensoras de derechos humanos y del territorio y también algunas herramientas segura y de código abierto como Briar: un cliente de mensajería para cuando bloqueen internet y cURL.io, un servicio para compartir archivos desde tu terminal de forma cifrada y con contraseña.

-Compartimos también el 1er número del Fanzine de autodefensa digital feminista desarrollado por Aquelarre ciberfeminista. Y nos enredamos con Rita Wu hablando sobre Tecnoporno y ‘sex hacking’: “La tecnología ha cambiado nuestra forma de sentir y relacionarnos con nuestro propio cuerpo y con los otros, pero no estamos haciendo nada que no haga ya la biología, porque la naturaleza es un cyborg y el mayor hacker de todos”.

-Hasta aquí llegamos, pero antes de despedirnos les dejamos el recientemente estrenado documental Caja Negra. El mito del Voto Electrónico que nos pone de relieve que “el debate sobre el sistema electoral está corrido del eje… El sistema de votación mediado por tecnologías inhabilita a los ciudadanos y ciudadanas del control del proceso electoral, esto lo hace necesariamente menos democrático y por lo tanto, menos legítimo”. Lo dicho la tecnología es, de principio a fin, tecnopolítica.

@sursiendo

 

Deja un comentario

3 + Trece =