Hay un sábado de común denominadores

-De cara a Rio+20 se están sucediendo múltiples actividades. Desde Rosario – Argentina, Sursiendo participará del Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible que se desarrollará entre los días 22 y 24 de abril. En el vecino país de Bolivia se reunieron para la 1ª Jornada internacional de agroecologia y soberania alimentaria. Su declaración “tiene rostro de mujer”.

-Como cambiar el mundo es una cosa del día a día Greenvía convoca entre los días 26 y 28 de abril a los talleres de co-creación ‘Transferencias de la innovación social al espacio público’ donde  se reunirán diversas iniciativas que buscan construir una ciudad más participativa, responsable, autogestionada y autónoma.

-Las herramientas para pensar circulan escritas, como en este artículo que nos habla sobre la democracia secuestrada o también para tirarnos al solcito a escuchar este podcast sobre autogestión comunitaria en México, un programa dedicado a pensar la emancipación… O participar de las jornadas de cómo acabar con el mal! Si se las perdieron (como nosotrxs), aquí les dejamos conclusiones del Bloque Reflectante y Los Cubos inflados, dos ideas para usar durante las manifestaciones. Continue Reading

Bienes Comunes Naturales

Sursiendo hilos sueltos

Pertenecen a los bienes comunes naturales el aire y la atmósfera, el sol y el cosmos; las aguas, océanos y glaciares: la biodiversidad, los desiertos y montañas; el suelo y subsuelo; el material genético encerrado en la naturaleza y las semillas. Algunos de ellos estarán asociados a una comunidad  particular que los gestiona, otros, serán considerados comunes globales porque serán de uso directo de todos los seres humanos.

Los bienes comunes naturales no son recursos naturales, referirse a ellos así es la primera forma de apropiación, desde el lenguaje. Implica una relación normalizada de dominación del ser humano sobre la naturaleza, basada en la acumulación por desposesión.

La lucha por estos bienes comunes necesita estar ligada a comunidades bien definidas para evitar sus dos principales peligros: la “tragedia de los comunes” -sobre-explotación de los mismos- o la privatización. El abuso sobre los bienes naturales de uno u otro modo, lleva consigo una menor cantidad de vida en el futuro. “Bienes” y “comunes” forman una unión que se verá alterada si los bienes son reclamados de manera posesiva.

La propuesta de los bienes comunes no sólo tiene que enfrentarse a los peligros de la mercantilización de la vida natural por parte del capital, sino también a la propia ciencia y a la institución del Estado-Nación, cada vez más funcionales al sistema. Continue Reading

Hay un sábado de común denominadores

– El decrecimiento convoca adeptos en el Sur. De la mano del consumo alternativo y la soberanía alimentaria en Buenos Aires proponen alejarse de los circuitos convencionales de consumo.

-Seguimos cruzando caminos de pensamientos de ambos lados del océano: En una entrevista a Raúl Zibechi cuenta por qué es necesario volver a socializar la vida y Bonaventura de Sousa resignifica conceptos ya conocidos en Democratizar, desmercantilizar, descolonizar. Desde un poco más lejos nos llega un artículo de Salvoj Žižek que habla sobre la revuelta de la burguesía asalariada. Amaia Perez Orozco contándonos con una mirada feminista de qué se trata la crisis y cuál es la vida que merece la pena ser vivida.

Creemos en la fortaleza y alianzas de movimientos glocales. Por eso es importante que las políticas de preservación del planeta se fundamenten en la toma de conciencia de los pueblos. Un buen ejemplo, podría ser la Xarxa Llauradora que desarrolla estrategias de cooperación y promueve el intercambio de productos entre sus miembros, además de realizar una tarea divulgativa y concienciadora entre la ciudadanía.

-Aunque suene a “cosa de locos” David Bollier nos cuénta cómo hicieron las “grandes marcas” para adueñarse de algunos cromos de la paleta de colores. Continue Reading

Las ciudades continuas continúan

Sursiendo hilos sueltos

Vamos y venimos con pasos presurosos casi sin levantar polvareda porque esos pasos pisan suelos asfaltados… Empezamos este milenio con la mitad de la población mundial viviendo en ciudades. Para 2050 la urbanización alcanzará al 65% de las personas. Las ciudades pueden ser lugares de encuentro y creación inimaginables pero potencialmente también puede ser ¡todo lo contrario! En México, la expansión de las urbes se ha producido en gran medida ocupando territorio ejidal. Es decir, territorio común, alguna vez gestionado por una comunidad. Esta cara de la ocupación territorial tiene una salida aún más complicada. Desde hace más de 60 años la dictadura de la obsolescencia programada deja ¿escondidas? montañas de basura con las que convivimos en todo momento, aunque a veces no las notemos. O será que las publicidades que inundan esos espacios transitados sólo nos cuentan una parte de la historia. La parte que es más cómoda conocer. No necesitemos todas esas cosas que terminarán en rellenos sanitarios, pero la publicidad crea millones de cuentos sobre mundos maravillosos. Cuentos de hadas apenas complejizados.

Las voces que cuentan esas realidades son incontables y las artes muchas veces prefieren contar ese otro lado. Desde las alturas de una ciudad que podría ser cualquier metrópoli en 99 francs, al igual que en el libro, el protagonista se arroja al vacío de la sátira del mundo publicitario y el consumismo. Este es uno de los ejemplos pero como los cuentos encantan (y nos encantan) esta vez queremos compartir uno que nos interrogan sobre nuestra propia esperanza, uno de esos cuentos que son quizás el “último poema de amor a las ciudades, cuando cada vez es más difícil vivirlas como ciudades”. Continue Reading